La correcta traducción corporativa debe ser consistente con la personalidad de la marca y la imagen de la empresa.

Cuando una empresa se embarca en un proceso de internacionalización,  o apuesta por el comercio electrónico global, enfrenta muchos retos y desafíos.

De entre todos estos retos vamos a hablar de la necesidad de someter los textos corporativos y publicitarios a un proceso de eficiente traducción corporativa, o mejor dicho, a un proceso de adecuación a otra lengua y a otra cultura.

Una empresa que se internacionaliza debe traducir documentos operativos como contratos, informes, nóminas, notas de pedidos, facturas, memorias, manuales entre otros, pero también deberá  traducir documentos publicitarios que van dirigidos al público y que consolidaran la marca en un nuevo mercado.

Ambos tipos de documentos son esenciales y cada uno deberá reflejar la identidad de la marca y los valores de la compañía.

La traducción corporativa es un proceso que puede destruir una marca o arrastrar al caos una empresa.

Como pueden imaginarse  estos documentos corporativos no deben  ser traducidos literalmente sino que debe realizarse un trabajo de adecuación a un nuevo entorno empresarial, legal y cultural si queremos obtener los mejores resultados.

Por esto hay que evitar recurrir a una traducción casual, no realizada por traductores especializados, aun cuando sea con ayuda de herramientas digitales, ya que se puede incurrir en errores garrafales que perjudiquen  la marca o la empresa misma.

Erros tales como términos jurídicos inadecuados, palabras ofensivas, expresiones inexactas, giros idiomáticos incomprensibles, errores de concordancia o género, etc…

Sin duda esto no sucederá cuando se utilizan traductores profesionales porque estos disponen de herramientas como diccionarios especializados, aplicaciones web de traducción, experiencia y oficio con materiales similares y, hasta colegas, para consultar cualquier duda, lo que minimiza la posibilidad de cometer errores.

Una traducción profesional garantiza que se ha realizado un trabajo minucioso y responsable de investigación, redacción y revisión de los términos lo que da coherencia interna a toda la documentación de la empresa evitando incurrir en errores de interpretación y de adecuación a una cultura diferente.

 La traducción de los documentos corporativos  debe ser consistente  con la personalidad de la marca y la imagen de la empresa.

Cada empresa tiene una personalidad y un estilo propio que debe estar reflejado en sus documentos corporativos y publicitarios. Cuando se aborda  la traducción de estos documentos debe mantenerse una identidad  y una integridad que viene dada por la consistencia en el uso de las mismas palabras, los mismos términos y frases para describir los mismos procesos, productos o servicios.

Independientemente que se emplee un lenguaje formal o casual, argots juveniles o lenguaje científico cada empresa tiene su propio perfil y su propia manera de expresarse lo que constituye parte esencial de su identidad y como tal debe ser reflejada en la traducción de sus documentos.7 claves para definir la identidad corporativa.

Cuando una agencia profesional aborda la traducción de los documentos de un cliente debe crear una memoria de traducción. Donde estén almacenadas las frases, párrafos o términos usados recurrentemente por la empresa, de manera tal que cada nuevo texto se beneficie de este respaldo, con lo que se obtendrá un mayor control del contenido y una mayor cohesión en las campanas y ofertas de servicio o productos que brinda la compañía.

¡Sin una traducción profesional es imposible posicionar una marca en un nuevo entorno!

Como ya hemos mencionado traducir requiere analizar las palabras no solo en el idioma original sino también en el idioma del público al que va dirigido, lo que implica captar el tono, los giros idiomáticos, los dobles sentidos, el humor, la ironía y las expresiones propias de la cultura del país donde la marca será presentada. Cada vez más emprendedores solicitan las traducciones profesionales.

El propósito de la traducción cuando  una marca es introducida en un nuevo mercado es tanto recrear el significado de un texto en su idioma  de origen como expresar  los valores de la marca en una nueva cultura. Por lo que no basta  entender  la gramática y el vocabulario, sino comprender  el contexto y el marco cultural del público a quien se dirige ese contenido.

Cada idioma es un mundo en sí mismo donde las palabras se encuentran enraizadas con los tabúes, con la memoria histórica y con los valores de una sociedad particular, y donde establecer un vínculo con un nuevo producto dependerá de si se logra transferir el significado y el valor de una marca. La imagen corporativa

En definitiva se trata de componer un texto donde a las características y particularidades del documento original deben agregarse el sentido y valores de otra lengua y otra cultura.

Así el nuevo público entenderá los beneficios del producto y se producirá una identificación positiva con la nueva marca.

 

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